Hola a todos! 

Vuelvo con una nueva receta de bizcochuelo que es bastante interesante. En clase aprendimos dos maneras de hacer swiss rolls o rollos suizos, la manera tradicional, artesanal y que te deja con un brazo super tonificado, y una receta de poner todo en la batidora y dejarlo ser. Claramente esta receta es para la primera, porque no hay nada mejor que lo hecho en casa, natural sin necesidad de emulsificantes ni nada sino con la pura naturaleza del ser... Aunque más adelante postearé la otra receta (no los voy a dejar toda la vida haciendo ejercicio a punta de rollos suizos).

Esta receta llamó mucho mi atención por la técnica que tiene. Es el método ortodoxo, y lo interesante de esto es que la esponja o el bizcochuelo se hace a base de un sabayón. Si, me escucharon bien, un sabayón. Esta es una preparación aireada, a base de huevo completo o yemas, cocidas al baño maría y aireadas por acción física de un globo batidor. Es bastante agotador pero totalmente gratificante! por dos razones: es delicioso, y terminas con un brazo de acero! Tenemos que verle el lado bueno a la vida jejeje. Más adelante pondré la receta del primer sabayón que aprendí a hacer, del cual me enamoré por su sencillez y ligereza en boca.

Este método nos asegura que la mezcla quede completamente aireada y que a la hora de incorporar la harina, no se pierda mucho volumen ya que los huevos están parcialmente cocidos, por decirlo de alguna manera. Se cocinan a un baño maría apagado, para evitar que la mezcla suba la temperatura de 38ºC, la cual es óptima para la máxima aireación.

Hay esponjas llamadas genoise, lo que quiere decir que a pesar de ser un batido liviano, cuenta con una pequeña adición de grasa, en este caso mantequilla o manteca derretida, en una mínima cantidad, que lo hace un poco más agradable en gusto y ayuda en textura.

Sin más que decir, aquí les dejo la receta de este DELICIOSO rollo suizo:

RECETA

INGREDIENTES:

  • 350 gr de huevo
  • 100 gr de azúcar blanca
  • vainilla a gusto
  • 80 gr de harina de trigo
  • 20 gr de fécula de maíz
Para el relleno (buttercream alemán):
  • 500 ml de leche
  • 120 gr azúcar
  • 40 gr fécula de maíz
  • vainilla al gusto
  • 70 gr cacao en polvo
  • 100 gr de yema de huevo
  • 660 gr de mantequilla
Preparación:

Para hacer el bizcochuelo:
  1. en un bowl disponer los huevos, el azúcar y la vainilla y batir hasta incorporar. 
  2. poner sobre el baño maría y batir con batidora hasta que cambie de color, triplique su volumen, y llegue a punto de letra. Es decir, cuando levantes el batidor sobre la mezcla, hagas una figura de "8" y este quede en la superficie por un buen tiempo. La temperatura debe ser de 38ºC. 
  3. tamizar la harina y la fécula de maíz antes de incorporar y de nuevo al incorporarlos. 
  4. incorporar los ingredientes secos entre 3 a 4 tiempos, con movimientos envolventes para perder la menor cantidad de aire posible. 
  5. disponer la mezcla en una molde plano, tipo bandeja, con papel pergamino en el fondo y enmantecado, y repartir bien por todo el molde, evitando perder volumen. 
  6. hornear en un horno fuerte, precalentado a 210ºC por 8 a 10 minutos, o hasta que al tocarlo, se devuelva como una esponja o un colchón. 
  7. retirar y tapar con un trapo limpio para evitar que se seque. Dejar reposar y desmoldar. 
Para el relleno: este buttercream o crema de mantequilla es un poco diferente. La verdad me sorprendí al aprender a hacerlo porque nunca lo creí como una posibilidad. Espero que lo disfruten tanto como yo porque es una DELICIA! super enriquecido y lleno de sabor. 
  1. Hacer una crema pastelera. Para ver cómo hacerla, haz click aquí
  2. En la batidora y con el aditamento plano, ablandar un poco la mantequilla para que tome una textura suave. Aquí se puede agregar el cacao o se puede agregar al final de la crema pastelera, cuando sale de la olla.  
  3. Cuando la crema pastelera esté relativamente fría y reposada, agregar a la mantequilla e incorporar por completo. 
Para el armado:
  1. desmoldar y retirar el papel pergamino del bizcochuelo. 
  2. sobre ese mismo lado, poner el relleno y repartirlo equitativamente por todo el bizcochuelo. si se desea, se pueden poner trocitos de nueces tostadas para un detalle de fina coquetería. 
  3. enrollar por completo, empezando por el borde que está hacia adentro. 
  4. retirar los extremos para un mejor terminado. 
  5. decorar con rosetas en la parte de arriba y decoraciones de chocolate. 


Y listo!! Este es el rollo suizo... Espero que lo hagan, lo disfruten y me cuenten.

Besos!


Oh! Brighton beach... desde que supe que iba a venir a Australia, supe que este era un lugar que tenía que visitar. Estaba acostumbrada a ver vídeos e imágenes de Youtubers y Bloggers que viven allí, y me enamoré de las pequeñas casitas que tanto caracterizan la verdadera playa de Brighton, en Inglaterra. 

Como bien saben, la gran influencia que tiene este país de la cultura del Reino Unido hace que este tipo de cosas se vean con facilidad. Tenemos que tener en cuenta que Austria empezó como la cárcel de los ingleses. 

En total, son 82 casitas, coloridas, pequeñas y muy lindas que adornan todo el borde de la playa. Tiene una influencia victoriana y fueron construidas hace ya bastantes años. Esta playa está ubicada en el suburbio de Brighton, nombrado así por su homónimo en Inglaterra, y es una de las muchas playas que hacen parte de Victoria. Hoy en día, este suburbio atrae gente de una gran capacidad económica, y mucho turismo por sus casitas. Hay una en especial, que está pintada con la bandera de Australia, en la cual TODO el mundo se toma foto. Incluso, hacen fila para poder hacerlo. Lo digo porque me tocó a mi hacer fila para poder tomar mi foto. 







Cómo se llega a la playa? muy sencillo. Desde Southern Cross Station o desde Flinders (que fue dónde  me encontré con mis amigas para poder ir a la playa) se toma un tren que te lleva en menos de 30 minutos al suburbio. Se debe caminar un poco para poder llegar a las casitas, pero realmente no son más de 20 minutos los que se toma llegar. 






La vista. O Por Dios, la vista! Eso no se puede dejar de ver. Caminar al lado de la calle, viendo el inmenso mar a tu lado es una cosa de locos. La playa es hermosa, y hay mucho turista. Incluso, se pueden hacer varios deportes acuáticos, lo cual lo hace mucho más interesante. 





Para resumir, este es uno de los sitios que se DEBEN conocer. Es un MUST para cualquiera que venga. Es un lugar hermoso, totalmente recomendado. 

Espero que lo conozcan y me cuenten!

Besos!

Hola! 

Se que hace muuuuucho tiempo no paso por acá, pero aprovecho el clima frío de hoy en Melbourne para dejarles esta increíble receta de scones, fáciles, sencillos, sin mucho drama y absolutamente deliciosos que son la salida perfecta para una reunión con amigas. 

¿Qué son los scones? son masitas horneadas a base de harina, alguna grasa, y leche. Se le puede modificar la cantidad de azúcar, dependiendo de la finalidad del scone. A esto me refiero con que pueden ser tanto para productos dulces como para productos salados (lo que más amé de ellos fue esto, su versatilidad). Por ejemplo, el clásico scone es un poco más dulce, y se rellena con crema batida y mermelada de alguna baya (fresa, mora, frambuesa...). Pero hay infinidad de opciones saladas, como scones rellenos de queso crema batido con cebollín, y slices de salmón ahumado por encima (riquísimo, no les parece?), o con queso y tocineta, tomates y mozzarella, entre otros. 

¿De dónde salen estas pequeñas delicias horneadas? pues son una herencia inglesa más que todo. Son muy comunes en los platos que acompañan la hora del té en Inglaterra, Escocia e Irlanda. Se dice que tiene su origen en Escocia, aunque esto no es tan seguro. Originalmente se realizaban con avena (un poco más saludables, llenitos de fibra), pero actualmente la receta se ha modificado un poco y parece más como bizcochitos. El clásico scone inglés tiene pasas, y está relleno de mermeladas, o crema de limón. 

Las receta que les comparto a continuación fue una que aprendí aquí, en mi primer día de clase de pasteles. Era la primera vez que los hacía, e incluso, que los probaba. Sabía de su existencia, pero pues nunca había tenido contacto con ellos. He de admitir que quedé enamorada por su versatilidad y facilidad de hacer. Todo lo que toca hacer es tener cuidado de no manipular mucho la masa, para que no se desarrolle glúten. No es pan, es más como un bizcocho, así que cuidado. 

Receta

Ingredientes:
  • 500 gr de harina
  • 1 pizca de sal
  • 27,5 gr de polvo para hornear
  • 60 ml de leche
  • 105 gr de mantequilla
  • 70 gr de azúcar
Procedimiento:
  1. Tamizar la harina, el polvo para hornear, y la sal en un bowl. 
  2. Cortar la mantequilla en pedazos pequeños e incorporarla a los ingredientes secos, arenándola cuidando de no fundirla con los dedos. (trabajar preferiblemente con un cornet)
  3. Aparte, combinar la leche con el azúcar y esperar a que esta se disuelva. 
  4. Hacer una corona, y en el medio ir agregando la leche de a pocos, mezclando bien en cada adición para asegurarnos que no se riegue por los lados. 
  5. Trabajar hasta que todo esté integrado. No amasar de más porque se desarrolla glúten y eso es lo que queremos evitar. 
  6. Harinar la superficie y estirar la masa hasta tener unos 20 mm de espesor. 
  7. Con cortador circular, recortar la masa y disponer en bandeja previamente engrasada. barnizar con huevo o con leche. 
  8. Dejar reposar por 10-15 mins, cubriendo con una toallita o papel film para evitar que se seque.
  9. Hornear a 200ºC por 10-15 mins. 
  10. Una vez pasado este tiempo, retirar del horno y dejar reposar hasta que baje un poco la temperatura y se puedan manipular. 
  11. Acompañar con lo que se desee. 



Notas:
  • Comer en el menor tiempo posible porque pierden cualidades gustativas y textura cuando reposan por mucho tiempo. 
  • Para su almacenamiento, hacerlo en un contenedor con cierre hermético
  • Si se desea hacer salado, retirar la mayoría del azúcar. 
Y listo! tenemos los scones. Fáciles, rápidos y absolutamente deliciosos. Mis flatmates quedaron encantadas con estas masitas. 

Espero que lo hagan, lo prueben y me comenten. 

Besos. 

Links:






El día de ayer (hora australiana) fue un día perfecto para ir a la playa. El clima era absolutamente perfecto, a mi estándar: soleado con vientos fríos que lo hacen ideal para un día de bronceo a la orilla del mar, sobre una arena gruesa y acolchada que permite horas y horas de descanso. Pues sí, así fue mi día de ayer con mi prima. El plan inicial era ir a la playa de Chelsea, pero terminamos en la playa de Mordialloc por cosas de la vida.

Llegando a las 4 pm, hora local, a esta playa, nos tendimos bajo el sol por aproximadamente 2 horas, hasta que el hambre y la arena golpeando nuestras piernas y espaldas por el fuerte viento atacaron. Decidimos parar por algo de comer, y buscando lugares cerca a la playa encontramos de todo. Habían tiendas de vino, fish and chips, subways, domino's, en fin... hasta que una llamó nuestra atención: Big Mouth. Una hamburguesería con productos 100% saludables, 100% bajos en grasa (lo cual dudo pero no importa), 500% delicioso, y libres de gluten. El lugar es totalmente cómodo, interesante y lleno de playeros hambrientos con ganas de comerse el mundo (me incluyo en el plan). Atienden jóvenes, seguramente universitarios, tanto detrás de la caja como detrás de las parrillas, con una hermosa sonrisa y una buena actitud, algunos un poco confundidos, otros un poco cansados, pero todos con ganas de terminar un buen día de trabajo.

Mi prima y yo ordenamos lo mismo: una hamburguesa de res con tocino, queso, cebolla caramelizada, tomate y lechuga, en combo, junto con papas fritas artesanales y salsa de alioli. Yo me tomo un nestea de té verde (es como pedir una coca cola light con lechona, pero bueno, por favor no me juzguen, todos lo hemos hecho) y mi prima se toma una gaseosa. Nos sentamos esperando a que nuestra comida llegue. Mientras eso pasa, hablamos de todo un poco, la conversación es agradable, con uno que otro mensaje de texto que responder en nuestros respectivos celulares. Después de unos 20 minutos aproximadamente, llegan nuestras hamburguesas. Son 2 monstruos gigantes con unas super papas fritas que nos llenan con solo verlas. Tengo que decir, no ha sido la meeeejor hamburguesa que me he comido (la mejor hasta el momento ha sido la de Fudruckers en Bogotá junto con mi novio) pero está bastante cerca a serlo.

Es una hamburguesa gigante, llena de salsa de tomate natural, con un buen tocino ahumado y cebolla perfectamente caramelizada que le da ese toque dulce entre tanta sal. La carne de hamburguesa es de res, perfectamente condimentada, que cuando se come sola, es un disfrute total. Acompañada con la salsa a base de alioli, es perfecta. La verdad, es un sitio totalmente recomendado. Si alguno pasa por Mordialloc alguna vez, les recomiendo que pasen y prueben las hamburguesas de Big Mouth. Aparte, este lugar de por si es absolutamente hermoso! Lleno de veleros y sin un ruido ensordecedor que dañe el dia, es un plan perfecto para un día de fin de semana. Para desconectarse del mundo y vivir un momentico de paz.








Hola a todos! 

Este blogpost no tiene nada que ver con comida la verdad, ni con lo que usualmente escribo. Esto va a ser un poco más personal, porque empieza una nueva etapa de mi vida de la cual estoy muy emocionada y tengo muchas esperanzas y expectativas. 

Hace unos 6 meses, junto con mi familia, tomamos la decisión de empezar a hacer el papeleo para que yo pudiera viajar a hacer mi especialización en pastelería (la razón por la cual estudié mi carrera). Tras muchos meses averiguando cuál sería la mejor opción para poder irme y estudiar, llegamos a una muy buena opción en Melbourne, Australia. Se llama William Angliss Institute, y allí voy a realizar el certificado III en pastelería. Cuando decidimos embarcarnos en este proyecto, sabíamos que iba a tomar tiempo y paciencia. La verdad, tengo que confesar, a pesar que amo mi país con locura, siempre había soñado con salir, vivir en otro lado, saber lo que es estar lejos de casa... Por este motivo, estaba supremamente emocionada cuando en el instituto me dijeron que estaba aceptada y que empezaba inducción la segunda semana de febrero. Desde septiembre, empecé a trabajar en un call center. Se preguntarán por qué... aquí está la respuesta: era un call center bilingüe, donde iba a ganar una cantidad considerada de dinero, la suficiente para poder ahorrar y viajar, y porque era lo que sabía me iban a aceptar rápidamente, dentro de muchas otras razones. El 22 de septiembre empecé, y conocí a gente increíble que cambiaron mi vida y mi forma de ver las cosas. Conocí al que es mi actual novio, un hombre totalmente soñado (enamorada? estoy segura que si lo estoy). 

En diciembre terminamos los papeles para poder enviar a la embajada australiana, y desde ahí hasta el 1 de febrero estabamos en sosobra esperando respuesta. Tanto mi novio como yo estábamos esperando que nos dieran un poco más de tiempo para estar juntos, pero el 1 de febrero a las 2:30 pm, camino al trabajo, recibí la noticia que me cambió la vida (hasta el momento, tengan en cuenta que tengo 22 años y mi vida no ha sido muy larga jajajajaja). Si, en una semana tenía que estar empezando mi inducción. La sorpresa fue tal que, creo yo, entré en estado de shock porque no hice más que llorar por 2 días consecutivos. Pensando en que no tenía tiempo de despedirme, de comprar tiquetes, de estar con mi novio, de todo, realmente fueron 2 días llenos de angustia. Al final me di cuenta de la gran bendición que Dios me dió por poder irme a cumplir mi sueño, a seguir creciendo tanto profesional como personalmente, y decidí disfrutar los últimos días en Colombia con todo mi corazón y con la gente que mas amo en la vida: mi familia, mis amigos y mi novio. 

El 5 de febrero a las 2:10 pm estaba saliendo el vuelo a Santiago de Chile, y mis emociones estaba fuera de control. Entre risas y llanto entré al avión, entre nostalgia y alegría pude disfrutar un viaje de 6 horas. Luego, tenía que abordar un avión que me llevaría al país destino, en un vuelo de 13 horas que me recordaba todo el tiempo lo afortunada que era y lo increíble que esta aventura sería para mi. Pasadas las 13 horas, llego a Sydney, Australia, para entrar en el último avión del viaje que me llevaría la ciudad destino. Estando en este avión, totalmente agotada por 3 días de vuelos interminables y cambios de horario, no podía hacer más que agradecerle a Dios por esto, por estar conmigo, por ser mi compañero de aventura, por ser mi proveedor, mi mayor compañía. Tengo claro que sin Él no estaría acá y que su tiempo es perfecto. 

Llego a Melbourne el domingo 7 de febrero, a las 10:30 pm para empezar una aventura que durará aproximadamente 1 año. Tengo muchas expectativas sobre esto. Además, tengo que aprovechar!! Es por ello que aquí nace mi nueva sección de blog: una colombiana en Australia. Es allí donde les voy a mostrar la comida que me rodea, las experiencias que viva, los viajes que realice, y todo lo relacionado con mi estadía en este país. Espero lo disfruten mucho y así como yo, se atrevan a soñar. 

Besos!







Hola a todos!

Vuelvo con una receta que me encanta! Esta está en mi archivo personal de postrecitos que se deben dar cuando uno se quiere dar un gustico sin mucha culpa. Estos mini cakes ácidos (por el limón) y con textura (aportada por la amapola) son un must en el repertorio de cualquier persona. Son absolutamente deliciosos. 

Datos curiosos... Las semillas de amapola tienen un componente que las hace un calmante nervioso cuando son ingeridas. Es decir, cuando disfrutes de esta deliciosa receta, te vas a sentir mucho más relajado (jajajaja mentiras, estoy exagerando). Pero si es bien sabido que estas pequeñas pepitas negras tienen un efecto calmante en el cuerpo, y que son excelentes en las situaciones de estrés. Además de esto, las semillas de amapola son excelentes para la salud cardiovascular, ya que su contenido de grasos ácidos esenciales como el omega-3 y el omega-6, ayuda a bajar el contenido de colesterol dañino en nuestra sangre (ahí les boto el dato a todos los que tienen el colesterol alto). 

Junto con esto, el limón es excelente para desintoxicar el organismo. Creo que todos hemos escuchado a la tía/mamá/amiga diciendo "tomar agua tibia con limón es bendito". Pues resulta ser que tienen toda la razón. El limón es un excelente depurativo del hígado, lo que permite que su funcionamiento sea óptimo en el cuerpo humano. Junto con esto, el limón ayuda a la digestión, es un diurético natural, estimula el sistema inmunológico debido a su alto contenido de vitamina C, equilibra los niveles de pH, limpia la piel, refresca el alimento y ayuda con la pérdida de grasa. 

Les dejo entonces la receta de estos deliciosos muffins:

RECETA

  • 250 gr de harina
  • 220 gr de azúcar
  • 15 gr de polvo para hornear
  • 4 gr de sal
  • 8-10 gr de ralladura de limón
  • 90 ml de leche tibia
  • 100 ml de crema de leche
  • 120 gr de mantequilla derretida
  • 3 huevos
  • 5 ml de esencia de vainilla
  • jugo de 1 limón
  • 25 gr de semillas de amapola
Preparación:
  1. Batir los huevos junto con el azúcar a punto de letra. Esto quiere decir que hay que batirlos lo suficiente para que doblen volumen, y cuando se retire el globo batidor, se puedan formar letras con la mezcla que quede sobre el batido. Estas letras o garabatos tienen que quedar sostenidos por un buen tiempo. 
  2. En un bowl, mezclar la leche, la crema, la mantequilla y la esencia de vainilla. Incorporar bien los ingredientes y agregar el zumo de limón y la ralladura de limón.
  3. Aparte, tamizar en un bowl los ingredientes secos. Agregar las semillas de amapola y mezclar hasta que estén bien distribuidas. 
  4. Agregar la mitad de los ingredientes secos sobre los líquidos y mezclar bien. 
  5. Terminar intercalando los huevos y los ingredientes secos a la anterior mezcla, incorporando de forma envolvente. Es normal que pierda un poco de volumen, pero la idea es minimizarlo. 
  6. Distribuir la mezcla en moldes, espolvorear un poco de azúcar blanca de ser posible y hornear a 180ºC hasta que crezcan bien y doren un poco. 
  7. Retirar del horno y dejar enfriar por completo
  8. Disponer el drizzle de limón sobre cada ponquecito. 
Para el drizzle: jugo de limón medio limón y 100 gr de azúcar pulverizada (este es un aprox., dependiendo del tamaño de limón, pero puede ser un poco más). Mezclar muy bien los ingredientes hasta tener la textura deseada. Si necesitas más azúcar, puedes agregar. La idea es que quede semi líquido, porque no es un glaseado duro como tal. 


Y listo! esta es la receta. Espero que la hagan, la disfruten y me comenten. 

Besos. 

Para más información acerca de los beneficios del limón, puedes darle click:

Hola a todos!

Regreso después de una larga ausencia, terminando un año de grandes oportunidades y aprendizajes, para compartir con ustedes una increíble receta de pancakes de banana, un mix infalible para comenzar el año con todas las de la ley. ¿Por qué no agasajar a nuestros invitados con un desayuno rápido, sencillo y absolutamente delicioso? Les tengo esta propuesta: esponjosos, deliciosos, super rápidos y fáciles de hacer, nutritivos, full plomo pancakes o tortitas de banana. Incluso, ¿por qué no hacerlos un poco más interesantes y agregarles unas cuantas chispas de chocolate? Comencemos el año como Dios manda. (Más adelante les postearé la receta de con la versión saludable para que no se vea reflejado en los jeans)

RECETA:

  • 2 bananas maduras, a mayor madurez, más sabor. 
  • 1 taza de harina
  • 15 gr azúcar
  • 5-7 gr de polvo para hornear
  • 3 gr de sal
  • 4 gr de canela en polvo
  • 1 taza de leche
  • 1 huevo
  • 30 ml de aceite vegetal (preferiblemente neutro, como de girasol)
  • 40 gr de chispas de chocolate (pueden ponerle más si desean)

Preparación
  1. Con ayuda de un tenedor, aplastar muy bien las bananas. 
  2. Aparte, en un bowl, mezclar los ingredientes secos. 
  3. En otro bowl grande, batir el huevo junto con la leche. Una vez incorporados, agregar la mezcla de bananas y el aceite. 
  4. A esta mezcla líquida, incorporar los secos y mezclar muy bien. Agregar las chispas de chocolate. Es importante que la mezcla no quede con grumos de harina, pero si puede quedar con grumos de banana. Para ello, antes de incorporar se puede cernir sobre la mezcla de líquidos. Así evitamos sobrebatir y desarollar glúten. 
  5. En una sartén previamente engrasada, cocinar los pancakes hasta que estén dorados por los bordes y salgan pequeños huequitos en la superficie. 
  6. Voltear y terminar de cocinar. No dura más de 2 mins, dependiendo de qué tan grandes se hagan, claro está. 
  7. Retirar del fuego y servir calientes con miel de maple sobre ellas. Se puede acompañar de trozos de banana o más chips de chocolate. 


Y listo. Es una receta super sencilla, fácil de hacer, que encanta a tooodos. Espero que la hagan, la disfruten y me comenten. 

Besos.